La periodista siria Yara Saleh, secuestrada por bandas armadas
junto a otros miembros de un equipo de la televisora al-Ikhbariya,
fue liberada, informó hoy una fuente oficial.
Los otros integrantes del equipo, el técnico y el chofer, Abed
Allah al-Tabra y Hussam Imad, quienes también fueron plagiados en
al-Tal, al noreste de la capital hace cuatro días, se encuentran
bien, señaló la fuente, quien pidió el anonimato.
El camarógrafo Hatem Abu Yahya, parte del equipo, murió en
circunstancias no esclarecidas mientras estaba en poder de los
grupos irregulares.
Una ola de condena a nivel local e internacional despertó el
plagio de los profesionales sirios.
El general Babacar Gaye, jefe de la misión de observadores de la
ONU en Siria, condenó entonces toda acción de violencia contra los
medios de información.
Gaye indicó que las Naciones Unidas se comprometen a salvaguardar
la libertad de prensa y de información en Siria por el papel
esencial que desempeñan.
En las últimas semanas varios periodistas resultaron muertos tras
ser secuestrados, al ser víctimas de atentados en sus casas, como
Ali Abbas, directivo de la agencia siria de noticias SANA, asesinado
por un grupo armado.
De acuerdo con Prensa Latina, la Red Siria de Derechos Humanos
calificó estas acciones de delito flagrante de violación de los
principios de los derechos humanos relacionados con los medios de
comunicación y la libertad de expresión.