La policía francesa llevó a cabo los primeros arrestos tras las
protestas que dejaron 16 policías heridos a principios de la semana
en la ciudad de Amiens, al norte del país.
Las autoridades del país galo señalaron que cinco detenciones
estaban directamente relacionadas con los disturbios, en los que
tres edificios públicos fueron incendiados.
La presencia policial en el barrio se ha visto incrementada en
los últimos días, y los corresponsales en el país aseguran que los
disturbios se deben a las tensiones existentes en los barrios pobres
de la zona.
El presidente, Francois Hollande, prometió hacer todo lo posible
para garantizar la seguridad pública tras los incidentes.
Una escuela y un centro juvenil comunitario fueron quemados y
algunos conductores fueron emboscados por manifestantes, quienes
expresaban su frustración por los crecientes problemas económicos y
sociales.
(Tomado de BBC Mundo)