MANAGUA, 15
agosto.— Autoridades policiales nicaragüenses reconocen avances en
el enfrentamiento a la delincuencia juvenil mediante un modelo de
prevención social comunitario que apuesta a la rehabilitación y
reinserción con el trabajo y el aprendizaje de oficios.
El comisionado general Francisco Díaz, subdirector de la Policía
Nacional, encomió esa fórmula apartada de la represión que en países
vecinos ha fracasado.
Como indicadores positivos apuntó la disminución de las
pandillas, en número de 48 con unos 806 integrantes actualmente, la
desconexión del narcotráfico y una menor peligrosidad.
En septiembre próximo se graduarán 93 jóvenes, de un total de
200, que se capacitan en el Centro de Formación y Desarrollo
Juvenil, fomentado por la Policía, publica El Nuevo Diario.
Barbería, computación, panadería, refrigeración y mecánica
figuran entre los oficios aprendidos por quienes integraban grupos
de riesgo o pandillas, puntualizó el comisionado general.
Aludió asimismo a las gestiones emprendidas con el gobierno y la
empresa privada para el empleo de los capacitados y en pos de fondos
para abrir otros centros en las regiones caribeñas norte y sur de
esta nación.
Díaz afirmó que en los últimos seis años fueron rescatados de
esas asociaciones delincuenciales unos 10 mil jóvenes que en estos
momentos colaboran con la Policía en barrios y escuelas.