El País informa que los tijeretazos en el presupuesto destinado
al vestuario de los bomberos —de tres millones de euros en el 2010 a
los 143 mil este año— han afectado el trabajo de control de las
llamas.
"Había gente que no se podía incorporar a las labores de
extinción porque no tenía guantes ni botas", denunció Antonio del
Río, delegado del sindicato UGT en el cuerpo de bomberos catalanes.
En Cataluña, una de las regiones más afectadas por el fuego, los
recursos humanos previstos para esta campaña son un tercio menos de
los consignados hace dos años. "Se nos envía a los incendios sin
casco de protección ni ropa ignífuga", criticaron los bomberos.
Igualmente, en Islas Canarias el presupuesto para combatir este
tipo de emergencias decayó notablemente porque el Gobierno
autonómico suprimió su aportación.
En el caso de la Gomera, donde los siniestros asolaron el 11 % de
la superficie de la isla, la asignación presupuestaria contra
incendios fue de apenas 750 mil euros, 150 mil menos que en el 2011,
según indicaron fuentes del Cabildo.
Así, con unos efectivos y presupuestos mermados por la crisis,
España hace frente al peor verano de la última década, al reportarse
más de 132 299 hectáreas de superficie forestal arrasadas por el
fuego en lo que va de año. Tal cifra representa más del triple en
comparación con el mismo periodo del 2011, cuando ardieron 39 573
hectáreas, según datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y
Medio Ambiente citados por PL.