La
empresa militar privada estadounidense, Blackwater, ha abierto
campos de entrenamiento militar en las regiones fronterizas de
Turquía con el fin de instruir a los grupos armados terroristas, en
su lucha contra el Gobierno sirio.
Actualmente, los mercenarios de esa empresa están establecidos en
las fronteras turcas e intentan infiltrarse en Siria a través de la
provincia de Hatay, situada en el sur de Turquía, ha revelado este
jueves el diario turco Aydinlik.
Por otra parte, de acuerdo con las declaraciones de las fuerzas
de seguridad sirias, la Agencia Central de Inteligencia
estadounidense (CIA, por sus siglas en inglés) y la agencia de
inteligencia del régimen de Israel (Mosad), además de Blackwater,
están implicados en sembrar la violencia en Siria.
Estos informes salen a la luz después de que el escritor egipcio,
Mohamad Hasanein Heikal, declarara recientemente que la empresa
militar ha captado a más de 6 mil mercenarios para que luchen contra
el Gobierno de Damasco, dentro y fuera de Siria.
Según Heikal, Blackwater tiene como objetivo actuar a favor de
los intereses del régimen de Israel y que los conflictos entre los
árabes se conviertan en un conflicto sectario entre musulmanes
chiíes y suníes.
Las pruebas en cuanto a la intervención de Blackwater en la
crisis siria, muestra la ayuda de esa empresa al país norteamericano
para derrocar al Gobierno del presidente sirio, Bashar al-Asad, e
intenta apoyar los intereses de Washington y el régimen de Tel Aviv
en la región.
La violencia en Siria, que comenzó desde mediados de marzo de
2011, se ha agudizado debido a los incesantes ataques de terroristas
en Siria, a pesar del cese el fuego, acordado en el plan de paz del
enviado especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y
la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan.
Los países occidentales y algunos gobiernos regionales, a saber:
Arabia Saudí, Catar y Turquía apoyan a los hombres armados, que se
esfuerzan por derrocar al Gobierno de Bashar al-Asad.