El
nuevo proyecto, elaborado por Arabia Saudí, que apoya a los rebeldes
sirios, exige que el presidente Bashar al-Assad ceda el poder a un
nuevo gobierno de transición y que el Ejército sirio detenga sus
ataques con tanques y helicópteros contra las fuerzas rebeldes, que,
según confirmaron observadores de la misión de la ONU que se
encuentran en el país, ya disponen de armas pesadas, tanques
incluidos.
Esta resolución exige que las autoridades sirias "se abstengan de
usar, transferir, producir, desarrollar o adquirir cualquier arma
química o biológica o material relacionado". La cláusula fue añadida
después de que Damasco anunciara que posee armas químicas e incluso
biológicas que está dispuesto a utilizar si padece una "agresión
externa".
Además, según la agencia Interfax, que ha tenido acceso al nuevo
borrador, el proyecto de resolución insta a "todos los Estados
miembros de la ONU que aún no lo hayan hecho" a aplicar contra Siria
las mismas sanciones que fueron introducidas por la Liga Árabe el
pasado mes de noviembre. Este paquete incluía congelar los activos
del Banco Central sirio y las cuentas de altos cargos del país,
prohibir la entrada a los países miembros de la Liga y reducir las
conexiones aéreas con Siria.
La cancillería de Rusia ha adelantado que Moscú no respaldará la
nueva resolución sobre Siria por considerar que "tiene un carácter
unilateral y no equilibrado". Según el ministerio de exteriores, el
documento "responsabiliza de nuevo de todo lo que pasa en el país
sólo a las autoridades sirias", mientras que "a la oposición la
coloca fuera de las exigencias de la comunidad internacional".
Además, cree que la resolución estimula "la línea de lucha sin
compromiso" contra el Gobierno sirio a la que se atiene la
oposición.
Además, el viceministro de Relaciones Exteriores ruso, Guennadi
Gatílov, subrayó que no es correcto plantear las sanciones contra
Siria ante la Asamblea General de la ONU, porque es el Consejo de
Seguridad de la ONU el encargado de resolver las cuestiones
relacionadas con las sanciones.
En los últimos nueve meses Rusia y China ya han ejercido 3 veces
su poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU para frenar
una resolución sobre Siria, por considerar que los borradores no
eran equilibrados.