SANTO DOMINGO, 2
de agosto.— Solo bastó con que se propagase la información de que el
líder de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, promueve el cultivo
con fines alimenticios del árbol de la moringa, para que en
República Dominicana se desatara un interés desbordado por comprobar
las bondades de la planta que crece libremente en el país, refiere
la agencia española EFE.
La "fiebre" local por el consumo del árbol es tal que sus ramas
preñadas de flores han copado las principales avenidas de Santo
Domingo donde, ofertado a 100 pesos el paquete (unos 2,5 dólares),
se ha sumado a los dulces, frutas y otros múltiples artículos que
habitualmente se venden en las esquinas capitalinas.
Las redes sociales, programas interactivos de radio y televisión,
noticieros y hasta políticos comentan los beneficios que se
atribuyen a la moringa, que llegó a la República Dominicana
procedente de Jamaica.
Las propiedades de la planta fueron avaladas recientemente por el
estatal Instituto de Innovación en Biotecnología e Industria (IIBI),
que examinó moringa cultivada en la provincia de Puerto Plata
(norte).
El IIBI confirmó lo dicho por universidades y laboratorios
internacionales, que dan a la planta más propiedades nutritivas que
la leche, el plátano, las carnes y la mayoría de las frutas y
vegetales, entre otros alimentos.
"Esta planta, por su potencial nutricional, es un recurso de
primer orden para combatir la desnutrición y múltiples patologías,
como la ceguera infantil, asociada a carencias de vitaminas y
elementos esenciales en la dieta", afirmó el organismo.
La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), única de
carácter público en el país, desarrolla desde hace seis meses un
estudio sobre la moringa cuyos resultados coteja con anteriores
muestras de universidades en Japón y México.
Esas investigaciones apuntan a que el país tiene las condiciones
para industrializar la moringa oleífera y así combatir problemas
nutricionales en amplios segmentos de la población.