Cuba votó este viernes en contra de un proyecto de resolución de
Naciones Unidas sobre Siria y consideró que el documento en nada
ayuda a solucionar la situación que desgarra a esa república árabe.
El representante permanente de Cuba ante la Organización de
Naciones Unidas, Pedro Núñez Mosquera, alertó que el contenido de
las propuestas, por el contrario, puede conducir a niveles más
elevados de inestabilidad y violencia en el país del Medio Oriente.
Se trata de un proyecto de resolución sesgado, que aborda de
manera parcializada lo que sucede en dicho país y puede, incluso,
abrir el camino para una intervención militar extranjera, de lo que
ya tenemos tristes experiencias en el pasado reciente, subrayó Núñez
Mosquera.
Cuba considera que deben cesar todos los actos de violencia, las
masacres y los actos terroristas que cobran vidas inocentes en
Siria, pero para ello debe ponerse fin al trasiego de armas y dinero
para los grupos insurgentes y su entrenamiento, enfatizó el
diplomático.
El apoyo a estas bandas armadas, sin el menor disimulo, se ha
convertido en la práctica diaria del gobierno de Estados Unidos y
sus aliados europeos con el fin de derrocar por la fuerza a
gobiernos soberanos, recalca el funcionario.
En su alocución ante el plenario, el Representante Permanente de
Cuba acentuó que se trata de la manifestación más evidente de las
políticas de cambio de régimen que hoy se imponen en Washington y
otras capitales de la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Debe cesar también la manipulación mediática. Vemos con
preocupación como los emporios occidentales de la noticia abordan la
situación en Siria persiguiendo fines políticos, con lo que incitan
a mayores y más brutales derramamientos de sangre, denunció.
"No puede haber equívocos. Cuba condena la muerte de personas
inocentes dondequiera que se produzcan, y condena igualmente la
injerencia extranjera en los asuntos internos de los Estados",
apuntó Núñez Mosquera.
Cuba siempre ha apoyado, y lo ratificamos una vez más, el derecho
del pueblo sirio al pleno ejercicio de la autodeterminación y la
soberanía sin manipulación ni intervención externa de tipo alguno,
reafirmó.
Tras el debate, el documento, que sostiene supuestas violaciones
de los derechos humanos y el empleo de armamento pesado solo por el
gobierno sirio, fue adoptado por 133 votos a favor, 12 en contra y
31 abstenciones.
La misión de observadores de la ONU en Damasco acreditó
recientemente acciones contra la población civil de los grupos
opositores armados, así como la posesión y uso de armas pesadas,
entre ellas tanques.