Un análisis del comportamiento de las actuales transformaciones
implementadas en el sector de la educación, y de los logros
alcanzados en el curso 2011-2012, pusieron sobre el tapete la
necesidad de asegurar el completamiento de los claustros en los
distintos niveles de enseñanza, para que de cara a septiembre no
falte un maestro en las aulas, coincidieron recientemente directivos
del Ministerio de Educación, al efectuar el balance del periodo
lectivo que terminó.
Al respecto, indicaron que se contará con una creciente
reincorporación de docentes, entre ellos más de 7 000 jubilados; y
que el próximo curso las universidades de ciencias pedagógicas del
país recibirán la mayor matrícula de los últimos tiempos, con un
total de 3 383 plazas cubiertas.
Como un salto positivo expresaron también el esfuerzo realizado
por rescatar y enaltecer las especialidades del subsistema de la
educación técnica y profesional, y por fortalecer en ese sentido el
vínculo con los organismos y las entidades de la producción y los
servicios, y el trabajo en las aulas anexas. No obstante,
reconocieron que aunque estamos en una etapa de desarrollo superior
en relación con años precedentes, la obra es todavía perfectible.
A pesar de los avances obtenidos, que se pretenden consolidar en
los cursos venideros, las autoridades académicas manifestaron la
continuidad de deficiencias que urgen erradicarse para cumplir con
el reto de elevar la calidad del proceso docente-educativo.
Entre ellas, se llamó la atención sobre el esquematismo en el
desarrollo del trabajo político-ideológico; el insuficiente impacto
de los másteres y doctores, y —en general— de la investigación
científica, en la actividad educacional; el inadecuado empleo de la
lengua materna y la necesidad de planificar con certeza cada acción.
También es limitado aún el conocimiento de los estudiantes acerca de
la Historia de Cuba y de la localidad, y el trabajo para fortalecer
en los jóvenes una conciencia económica y de productores.