La
partida de las tropas militares de Naciones Unidas de Haití debe
carecer de apresuramientos, recomendó un estudio divulgado hoy en
Puerto Príncipe, donde existen opiniones contrarias al respecto.
Según la investigación del International Crisis Group, la Misión
de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah)
debería cambiar su enfoque de mantener la paz para pasar a un papel
más político.
Cualquier movimiento abrupto creará un vacío de seguridad y
alentará el crimen organizado y la violencia, apuntó el estudio que
sugirió al gobierno haitiano cesar en sus esfuerzos para restablecer
al Ejército hasta que se logre consenso nacional.
La Minustah fue sucesora de una Fuerza Multinacional Provisional,
autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU en 2004, cuando el
entonces presidente Jean Bertrand Aristide fue obligado a partir al
exilio tras un golpe de Estado.
Ese contingente está acusado de ser el difusor de una epidemia de
cólera que dejó más de siete mil 400 muertos, así como de
corrupción, contaminación de ríos y abusos sexuales.