Washington—
Más de 24 millones de expedientes de votantes en Estados Unidos
tienen incorrecciones, están duplicados, o caducaron, mientras que
1,8 millones de electores registrados son personas fallecidas.
No obstante autoridades oficiales y civiles como el grupo Pew
Center on the States aclararon que no hay evidencias de que este
panorama induzca a irregularidades en las elecciones generales
programadas para el 6 de noviembre.
Existen casos muy extraños para los expertos comiciales como el
del condado Wood, en Ohio, donde hay un inventario de votantes
equivalente al 106 por ciento de la población oficial censada en ese
territorio en el norte del país.
Camino a las votaciones invernales, llevamos un sistema electoral
plagado de errores, sin control central y demasiado caro, nadie
puede garantizar que un desastre no emerja en algún punto, comentó
el profesor de leyes Curtis James Jackson, de la New York University.
En las consultas parlamentarias o llamadas elecciones de medio
término de 2010 se anotaron para sufragar 235 millones 809 mil
votantes, de los cuales solo el 37,8 por ciento (90,6 millones)
apareció ante las urnas durante la jornada clave.
Dos años antes, en las presidenciales de 2008, el tradicional
abstencionismo estadounidense mermó un poco cuando entre 231
millones 229 mil votantes elegibles, unos 132 millones 618 mil (56,8
por ciento) se presentaron al evento.