El jefe del Pentágono, quien llegó anoche a Israel procedente de
Egipto, se reunió este miércoles con el presidente Shimon Peres, el
primer ministro, Benjamín Netanyahu y el titular de Defensa, Ehud
Barak, para hablar de cooperación bilateral y de planes de alcance
regional.
Panetta se refirió a la República Islámica como una amenaza por
su programa nuclear —sobre el cual Occidente insiste en que persigue
fines militares— y señaló que impedir el avance iraní en ese campo
es "una máxima prioridad de seguridad nacional" para Washington.
Asimismo, enfatizó que para la administración Obama "todas las
opciones están sobre la mesa", incluida la militar, aunque al mismo
tiempo urgió a sus aliados israelíes a "agotar todos los esfuerzos
antes de emprender una acción" bélica contra el país persa.
A cada uno de los dirigentes israelíes con los que se reunió a lo
largo de la jornada, Panetta trató de garantizar que Washington no
permitirá que Irán consiga la capacidad armamentística nuclear.
"Es mi responsabilidad como secretario de Defensa aportar al
presidente un amplio rango de opciones, incluidas las opciones
militares, si fracasara la diplomacia", apuntó.
Al igual que hizo en Túnez y Egipto, las dos primeras fases de su
actual gira por Oriente Medio, el funcionario estadounidense animó a
esfuerzos conjuntos contra Irán y el gobierno del presidente sirio,
Bashar al Assad.
Horas antes de la llegada de Panetta, Netanyahu afirmó en
entrevistas a canales televisivos locales que todavía no había
decidido si atacaría instalaciones atómicas de Irán.
Incluso, advirtió que Tel Aviv no depositaría en nadie, "ni
siquiera en Washington", la responsabilidad de garantizar "su
seguridad".