Fournier, de excelso rendimiento en las dos regatas anteriores,
literalmente se ahogó en las gélidas aguas del lago británico,
acusando notable cansancio luego de cumplir con creces durante las
clasificaciones, donde se incluyó siempre entre los botes con
mejores cronos.
Sin embargo, la jornada de semis se presentó aciaga para al
remero isleño, pésimo en la arrancada y sin su habitual fortaleza en
los dos mil metros de trayecto, además de un pobre ritmo en sus
movimientos que solo le permitió cruzar la meta en 7:30.19, casi un
minuto por encima de la marca registrada en su debut.
En una manga sumamente complicada apenas pudo reaccionar ante el
cinco veces campeón del mundo Mahe Drysdale (7:18.11), de Nueva
Zelanda, quien parece embalado de cara a mejorar el bronce olímpico
conseguido cuatro veranos atrás en Beijing.
El cubano tampoco pudo soportar la cadencia de los botes del
experimentado sueco Lassi Karonen (36 años) y del alemán Marcel
Hacker, seis veces medallistas del orbe y bronce en Sydney´00, que
detuvieron los relojes en 7:19.77 y 7:22.07, respectivamente.
Por cierto, llama la atención el pobre performance del campeón
defensor, el noruego Olaf Tufte (7:35.31), relegado al sótano en una
prueba de la que ha sido amo y señor durante gran parte de su
carrera.
En el otro heat de semis no hubo casualidades, el checo Ondrej
Synek y el británico Alan Campbell impusieron su dominio y
favoritismo para avanzar a la discusión de las preseas, donde su
mayor retador será el neocelandés Drysdale.
Fournier se despide de cualquier posibilidad de medallas, y
aunque todavía restan los botes del doble par peso ligero, todo
parece indicar que con la caída del guantanamero quedan sepultadas
las esperanzas del remo de obtener su primera presea bajo los cinco
aros.
Mañana las duplas de Manuel Suárez y Yunior Pérez entre los
hombres, y las chicas Yaima Velázquez y Yoslaine Domínguez buscarán
la proeza.