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Parque Lenin
En busca de mejores opciones
O.
Fonticoba Gener
Antecedido por la popularidad de sus ofertas recreativas, el
capitalino Parque Lenin continúa entre las primeras opciones de la
familia cubana para el disfrute de la recién comenzada etapa de
verano.
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Solo el parque temático Mariposa, una
de las áreas más visitadas del Parque Lenin, recibe en
temporada de verano cerca de 2 000 personas diariamente.
Fotos: Yaimí Ravelo |
Solo una de sus instalaciones más visitadas: el Parque temático
Mariposa, trabaja hasta la fecha con un promedio de 1 900
visitantes, cifra que ha ascendido en algunos fines de semana, hasta
3 000.
A pesar de ello, el sitio aún no cuenta con la máxima
disponibilidad técnica de sus equipos mecanizados. Según explica
Yuneisi Hernández Rodríguez, una de las subdirectoras del recinto,
de un total de 22 (incluyendo dos no mecanizados), 17 están
funcionando.
Ello se debe a que las acciones de mantenimiento de los aparatos
debieron retrasarse por las lluvias de mayo y junio; a lo que se une
la reciente rotura de otros que funcionan con tecnología china (como
el hidrodeslizador), y en los cuales se trata de realizar
innovaciones "criollas" con el objetivo de incorporarlos a las
ofertas del parque lo más pronto posible, aclaró.
Los equipos mecánicos en funciones prevén ampliarse durante la
próxima semana, con el objetivo de concluir el verano con una
disponibilidad, al menos, del 90 %.
Otro de los frentes en que laboran los trabajadores del Parque
resulta el rescate de los minicines donde, además de proyectar
películas y otros materiales infantiles y juveniles, se realizarán
actividades con payasos, magos y titiriteros.
"Estas áreas abrirán al público de martes a domingo en el horario
de 11:00 a.m. a 3:00 p.m. Luego de esa hora funcionarán como "Discofiñe",
espacio donde, al igual que en el minicine, se potenciarán los
materiales nacionales, para infantes y adolescentes", indicó
Hernández Rodríguez.
Por un
aumento de las ofertas y los servicios
Entre los servicios que mayor impacto han tenido en el público
que tradicionalmente asiste a las instalaciones del Parque Lenin de
La Habana —recién categorizado como empresa—, figuran los del centro
de elaboración de helado, que igualmente se comercializa en este y
otros sitios, y su complejo de piscinas populares. Ambas estructuras
—la última de ellas cerrada durante varios meses— iniciaron sus
funciones dos semanas atrás.
En el caso de las piscinas populares (abiertas al público de
martes a domingo, en moneda nacional), actualmente prestan servicios
dos de las tres usualmente abiertas a los clientes; mientras que la
otra permanece en mantenimiento.
Sobre este común, el director del complejo, Juan Carlos Fajardo,
indicó a Granma que esas instalaciones, al igual que la
ubicada en el área del Rodeo (entrada en pesos libremente
convertibles), fueron completamente rehabilitadas antes de comenzar
el periodo vacacional.
Asimismo, la piscina de clavados, reservada para eventos que
requieran destreza técnica, también será objeto de la reparación
capital que se está realizando en al área, señaló.
Aprovechando la relativa poca afluencia de público que se
experimenta entre semana —significó Fajardo—, hemos organizado, de
conjunto con algunos centros de enseñanza (de distintos niveles),
viajes al complejo de piscinas como parte del programa vacacional de
las propias escuelas.
Por otra parte, la fábrica de helados del Parque comenzó esta
temporada con un nivel de producción superior a la pasada, que
permitirá no solo dar abasto a los puntos gastronómicos de ese sitio
o a los municipios próximos, sino extender su producción a toda la
capital, según indicó Rafael Pérez Moreira, subdirector del Cultura
y Recreación del centro.
El abastecimiento de la heladera —explicó— no se remite
únicamente a espacios recreativos similares (como La Isla del Coco o
el Parque Almendares), sino también a varios puntos de venta de la
capital y para actividades festivas como carnavales y ferias.
Actualmente esa fábrica produce paletas y tinas de helado (estas
últimas de más de siete sabores) y se prevé que inicie la
elaboración de potes, en pocos días.
hacia un
recreo sostenible
Uno de los elementos que más asombran en cualquier recorrido por
el Parque Lenin resulta la extensión de sus áreas verdes, sobre todo
si se tiene en cuenta que, antes de su fundación, esta era un
espacio deforestado y hoy, en cambio, constituye uno de los
"pulmones" más grandes de la ciudad.
Para erigir el sitio se plantaron en aquel entonces (inicios de
la década del setenta) cerca de 80 mil árboles, en aras de repoblar
las más de 760 hectáreas que lo conforman. Tal vez a ello se deba el
ánimo de los trabajadores del Parque por impulsar acciones para el
cuidado del medio ambiente que, más que un simple estímulo
encaminado hacia la sostenibilidad del entorno, se ha convertido
también en una tradición.
Precisamente, a ese propósito se dedican espacios como el Bosque
Martiano o el Valle de Celia, donde el público disfruta y aprende
sobre la naturaleza; y se orienta la labor del colectivo del sitio,
de conjunto con otros organismos o instituciones.
Tal es el caso del grupo Cubanos en la Red, cuyo proyecto
ecologista se inserta en las actividades del centro y a raíz del
cual se creó, a inicios de este año, el Bosque de la Pachamama
(Madre Tierra) y se sembraron recientemente 100 posturas de árboles,
que enriquecen su área forestada.
A ello se suman otras acciones como "la siembra anual del roble",
en homenaje al Comandante en Jefe en su cumpleaños que, además de
constituir una ceremonia habitual —iniciada en su onomástico 70, con
la plantación de igual número de árboles—, también ha favorecido la
vegetación de la zona.
MEJORES OPCIONES PARA TODOS
Para el arribo a los predios del Parque Lenin, la Empresa de
Ómnibus Urbanos de La Habana ha dispuesto un plan de refuerzo que
potencia toda la franja sur de la capital y zonas aledañas.
A esta iniciativa se sumó también la Unión de Ferrocarriles, que
extendió la ruta del tren que circula de la Estación Central a Los
Pinos, hasta el recinto recreativo.
La creciente afluencia de público a partir de estas disposiciones
representa un compromiso mayor, no solo para los encargados de
transportar el personal hacia el Parque, sino también para los
trabajadores de ese sitio, que deberán perfeccionar sus servicios y
ofertas en pos de una mayor calidad de estos y un índice de
complacencia superior.
A ello se suma el cuidado en cuanto a la elaboración,
manipulación e higiene de los alimentos (requisito indispensable),
sobre todo en temporada de verano, donde las altas temperaturas y la
rutina agitada de establecimientos gastronómicos con gran número de
clientes (muchos de ellos, niños), imponen una supervisión más
meticulosa en ese sentido.
Del esmero de sus trabajadores, el cumplimiento de las prácticas
sanitarias y la adecuada atención a sus clientes, dependen que el
Parque Lenin, símbolo del sueño de Celia Sánchez —a cuya impronta
debe, en gran medida, su existencia—, uno de los primeros sitios
donde los moncadistas ejercieron sus prácticas de tiro, el mayor
"pulmón" de la capital; conserve su sitio de preferencia en los
cubanos y constituya un espacio de regocijo, en el imaginario
colectivo. |