Jóvenes
pioneros de la provincia de Granma rememoraron este jueves, en la
ciudad de Bayamo, el asalto revolucionario al cuartel Carlos Manuel
de Céspedes; acontecimiento que al unísono con el ataque al Moncada,
de Santiago de Cuba, marcó el 26 de julio de 1953 como el Día de la
Rebeldía Nacional.
Vestidos de verde olivo, los niños representaron la acción armada
contra la fortaleza, hoy parque museo Ñico López, en cuyas áreas
cientos de pobladores de la Ciudad Monumento se reunieron para
recordar la fecha.
Como símbolo de fidelidad, los infantes respondieron ¡Presente!,
a la mención del nombre de los heroicos asaltantes.
Luis Montero Peña, combatiente internacionalista, recalcó que
fueron jóvenes los protagonistas del enfrentamiento audaz a soldados
de la tiranía entrenados y bien apertrechados, y emplazó a las
nuevas generaciones a mantener ese espíritu en la batalla por la
actualización del modelo económico de la Isla y la defensa
permanente del socialismo.
Sonia Pérez Mojena, miembro del Comité Central del Partido y
primera secretaria en la provincia, destacó el arrojo y profundidad
de principios de los asaltantes, "y si a ellos tocó empuñar las
armas para conquistar un sueño, a los que hoy vivimos ese sueño
hecho realidad, nos toca entonces afianzarlo con el sudor del
trabajo, a fin de afirmar la conquista de la equidad social sobre
una economía sólida", dijo.
Contrario a 1953, cuando el fuego y la sangre revolucionaria
signaron el amanecer, la madrugada de este 26 de julio en Bayamo
iluminó el alba con flores, poemas y canciones, en homenaje a
aquella Generación del Centenario, y como compromiso de continuidad
en los cubanos de hoy.