MADRID,
27 julio.— El Gobierno español tendrá que reformar el Código Penal
para endurecer en medio de la crisis las sanciones contra el empleo
irregular, el fraude fiscal y a la seguridad social, sostuvo hoy una
fuente del Ejecutivo.
La vicepresidenta del gabinete de ministros Soraya Sáez de
Santamaría confirmó que la administración del presidente del
gobierno Mariano Rajoy quiere aplicar penas de entre uno y cuatro
años de cárcel a gestores públicos que falseen datos y afecten las
cuentas oficiales.
Recuperar la confianza y la credibilidad del país es el objetivo,
explicó la funcionaria gubernamental.
Prestaciones sociales como la salud pública, la educación,
subsidios a los desempleados y a los funcionarios estatales son cosa
del pasado en medio de los ajustes neoliberales de Rajoy para
reducir el déficit presupuestario.
En adición, el gobierno conservador recurre a medidas impopulares
como el incremento de impuestos, mientras el ambiente de protestas
caracteriza la actualidad española.
Ante este panorama y sin vislumbrar una salida a la crisis, los
gobernantes conservadores pretenden penalizar contravenciones que
hasta el presente son resueltas por la vía administrativa, se
informó.
Se espera un enconado debate parlamentario sobre el tema, pero el
dominio mayoritario de la cámara legislativa por el Partido Popular
hace presumir que predominará la voluntad gubernamental.