NACIONES
UNIDAS, 27 julio.— Un funcionario de Naciones Unidas reiteró hoy el
llamado a los países que negocian el Tratado mundial sobre el
Comercio de Armas a elaborar un documento vinculante para limitar y
regular esa actividad.
La paz mundial está amenazada no sólo por las armas de
destrucción masiva sino también por armas convencionales que han
permitido numerosas violaciones de las garantías fundamentales,
incluidos el derecho a la vida y la integridad física, dijo en un
comunicado el experto en el tema, Alfred de Zayas.
A juicio del especialista, un tratado sólido contribuiría a la
paz, seguridad y estabilidad internacional, así como evitaría las
violaciones graves de los derechos humanos.
Consideró, asimismo, que el borrador discutido en Nueva York por
los asistentes a la Conferencia sobre Comercio de Armas deja mucha
flexibilidad a los Estados para autorizar la venta de armamentos
convencionales.
En ese sentido, conminó a los delegados de los 193 países
participantes en la cita, iniciada el pasado día 2, a introducir
mayores restricciones en el texto.
La Conferencia culmina en esta jornada luego de varios días de
sesiones a puertas cerradas.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, expresó
preocupación ayer por los limitados progresos en las negociaciones y
abogó por llegar a un consenso en los diferentes puntos del tratado.
Recordó a los participantes en la Conferencia que el texto
representa una deuda con las víctimas de los conflictos armados y la
violencia, con los niños y con quienes arriesgan sus vidas en la
búsqueda de la paz.
El comercio anual de armas supera los 70 mil millones de dólares.
Estados Unidos presiona para introducir en el texto final del
cónclave enmiendas que le permita tener derecho al veto, con el
argumento de que no se restrinjan las facultades de portación de
implementos bélicos de sus ciudadanos.
Esa nación ocupa el primer lugar en exportación de armamentos,
con un 30 por ciento de las ventas a nivel global, y Rusia el
segundo puesto con un 24 por ciento.