BUENOS AIRES, 26 julio.— La presidenta argentina, Cristina
Fernández, exaltó hoy el legado histórico de Eva Duarte de Perón,
Evita, quien -aseguró- ha vuelto en la dignidad de una patria que ha
dejado de ser colonia.
Ante unas 100 mil personas congregadas en el municipio bonaerense
de José C. Paz para conmemorar el 60 aniversario de la muerte de
Evita, la dignataria señaló que el mejor homenaje a su memoria es
militar y trabajar incansablemente por la felicidad del pueblo y la
grandeza de la nación.
Evita retornó, a partir de mayo de 2003, en los millones de
puestos de trabajo creados; en los dos millones de netbooks
entregadas a estudiantes de secundaria básica en la enseñanza
pública y en las 10 nuevas universidades abiertas, dijo.
También -enumeró- en la recuperación de los fondos de los
trabajadores privatizados en la década de los 90 del pasado siglo;
en las más de mil 300 escuelas inauguradas, o en los ciento de miles
de familias incorporadas a la dignidad mediante la asignación
universal por hijo.
En otra parte de su emotivo discurso, Fernández aludió al proceso
democrático, popular y nacional iniciado en 2003 por el extinto
mandatario Néstor Kirchner y continuado por ella y subrayó que lo
maravilloso, distintivo y diferente del mismo es que beneficia aún a
quienes lo critican.
Siempre va a haber saboteadores de procesos, dijo y advirtió que
el camino elegido desde entonces, el de lograr que en Argentina haya
cada vez menos pobres, significa también enfrentar muchos intereses.
En ese sentido subrayó la necesidad de ser fuertes y manejar las
palabras y los silencios, que a veces suelen ser más elocuentes que
éstas.
La jefa de Estado argentina reiteró asimismo el llamado a la
unidad, la organización y la solidaridad, que debe ser -definió- el
horizonte de todos los trabajadores.
Como parte de la conmemoración del sexagésimo aniversario de la
muerte de Evita, la víspera la propia Cristina Fernández anunció la
impresión de un nuevo billete de 100 pesos con la imagen de esta
destacada luchadora social, realizado por la Casa de la Moneda
argentina.
Se trata de una obra histórica que consagra a una mujer que marcó
un hito en la historia, señaló la dignataria, quien resolvió además
adoptar todas las medidas legales y operativas necesarias para que
el flamante billete no sea sólo conmemorativo, sino también de curso
legal.