Miembros
de las 23 Caravana Pastores por la Paz, proyecto de solidaridad con
Cuba que celebra su 20 aniversario, ratificaron este martes en la
capital cubana el apoyo a los cinco antiterroristas cubanos
encarcelados en Estados Unidos desde 1998.
La delegación, que arribó a la isla el pasado sábado después de
recorrer un centenar de ciudades estadounidenses recolectando ayuda
humanitaria, conoció sobre el estado actual del caso, tanto de su
parte legal, como del movimiento internacional a favor de su
liberación.
En el hospital ortopédico Frank País, de La Habana, se reunieron
con los familiares de los antiterroristas detenidos cuando prevenían
las acciones contra Cuba de grupos violentos radicados en la
Florida.
Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Fernando González, Ramón
Labañino y René González fueron condenados a penas de hasta doble
cadena perpetua más 15 años de privación de libertad, en un proceso
legal denunciado a nivel internacional por sus múltiples
irregularidades.
Gail Walker, codirectora de la caravana e hija de su promotor, el
fallecido reverendo Lucius Walker, manifestó a Prensa Latina que en
Estados Unidos los Pastores por la Paz han hecho grandes esfuerzos
por la liberación de los Cinco, como son conocidos los
antiterroristas mundialmente.
Para nosotros es muy importante estar aquí con sus familiares,
pues en nuestro país se comete una gran injusticia contra ellos, y
apoyarlos es una extensión de nuestra fe como personas de
consciencia, expresó.
Elizabeth Palmeiro, esposa de Ramón, agradeció en nombre de los
familiares la labor realizada por el movimiento para promover en
Estados Unidos el caso de los Cinco y unir voluntades a favor de que
se haga justicia.
Bill Hill, quien ha participado en 22 de las 23 caravanas, afirmó
que existen personas, como ellos, que se preocupan en Estados Unidos
por la libertad de los prisioneros cubanos y no van a parar la lucha
hasta conseguirla.
Como parte del intercambio, los miembros del grupo expresaron su
disposición de realizar nuevas iniciativas en territorio
estadounidense, ante lo cual surgieron propuestas como realizar un
mayor uso de las redes sociales para difundir el caso, sobre todo
entre los jóvenes.
Asimismo, se expresaron otras ideas como enviar solicitudes a
congresistas de Estados Unidos para que interfieran por los derechos
de los Cinco y sus familiares, así como coordinar acciones conjuntas
con diferentes sindicatos de ese país.