Casi 30 años después vuelve de nuevo el organismo ante este
plenario, en un contexto diferente. Por ello la dirección de la
Asamblea Nacional del Poder Popular solicitó que la rendición de
cuenta se centrara en dos temas estrechamente vinculados: el
cumplimiento de las transformaciones necesarias emprendidas por el
Sistema Nacional de Salud y la posterior implementación de los
Lineamientos del Sexto Congreso del Partido.
Para esta rendición de cuenta, los diputados participaron en
recorridos e intercambios con trabajadores de diferentes
instituciones de salud en cada territorio del país, y 356 diputados,
más del 60 % de esta Asamblea, sostuvieron encuentros directos con
la dirección de la Comisión, el Ministro, Viceministros y otros
directivos del Sistema Nacional de Salud. De ellos, 110 diputados,
la tercera parte de los involucrados, intervinieron para expresar
criterios y opiniones sobre la salud pública en Cuba.
Además de lo anterior se le solicitaron opiniones a otros órganos
y organismos de la Administración Central del Estado y las
organizaciones de masas que se relacionan en su actuar con este
ministerio. Se recibieron consideraciones de la Contraloría General
de la República, la Fiscalía General de la República, el Ministerio
de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el Ministerio de Finanzas y
Precios, la Federación de Mujeres Cubanas, los Comités de Defensa de
la Revolución y la Central de Trabajadores de Cuba.
También se envió, por el Presidente de la Asamblea Nacional, un
resumen de los diferentes planteamientos realizados por los
diputados al Ministerio de Transporte, referidos a las actividades
de reparación del transporte sanitario y no sanitario, taxis en
hospitales y transportación de pasajeros hacia estos. Al Ministerio
de la Informática y las Comunicaciones, sobre la reparación de
computadoras y otros equipos, al de la Industria Básica y el Polo
Científico, sobre la situación de los medicamentos de producción
nacional, al Ministerio de la Construcción, relacionado con la
calidad de la terminación de las obras de la salud, al de la
Agricultura, por dificultades en la entrega de la masa vegetal y
afectaciones en el desarrollo de la medicina natural y tradicional,
al Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, por problemas en el
abastecimiento de agua a instituciones de salud.
Posteriormente, la Comisión de Salud y Deporte analizó y aprobó
este dictamen que se presenta hoy ante ustedes.
Consideramos que el informe elaborado por el organismo refleja en
forma crítica y justa la realidad de la salud pública cubana en los
últimos años, la que a pesar de las dificultades económicas del
mundo, de las cuales Cuba no ha estado ajena, ha sido una prioridad
mantenida desde el propio triunfo de la Revolución, como esencia
misma del proceso y expresión del Socialismo que vivimos en nuestro
país.
Los resultados alcanzados pueden ser evidenciados en indicadores
comparables, destacándose la expectativa de vida y el bienestar de
nuestra población, visto como logro ineludible del esfuerzo propio
de los trabajadores de la salud, en unión a todo nuestro pueblo, la
conducción acertada en cada momento histórico por nuestro Partido, y
la dirección técnica y el papel rector del Ministerio de Salud
Pública, lo que no ha estado exento de problemas, de momentos
difíciles y que ha requerido mucho esfuerzo colectivo.
Entre los indicadores destaca que en los últimos 4 años se ha
mantenido la tasa de mortalidad infantil por debajo de 5 por 1 000
nacidos vivos, lo que mantiene similar comportamiento en lo que va
de año. Que el 99,4 % de los niños alcanzan los cinco años de vida,
y el 99,9 % de los partos son institucionales, con atención
especializada a las embarazadas.
Se encuentran controladas 30 enfermedades transmisibles, 15 están
eliminadas y 11 presentan baja incidencia. Por solo poner un
ejemplo, la hepatitis viral aguda tipo B ha sido erradicada en los
menores de 15 años, como resultado de las masivas campañas de
inmunización con la vacuna cubana. Otras muchas vacunas utilizadas
son también de producción nacional.
Es una necesidad consolidar la implementación de acciones para
enfrentar el envejecimiento de la población, propiciando la
intersectorialidad y la integralidad en las estrategias, así como
elevar la natalidad. La verdadera calidad de vida, como principio,
debe ser la meta a alcanzar.
La promoción de salud para buscar cambios en los estilos de vida
a favor del incremento de la actividad física, una dieta balanceada,
luchar contra el tabaquismo y el alcoholismo, y el control general
de las enfermedades no transmisibles, aún no alcanzan los resultados
esperados y representan el mayor porcentaje de la mortalidad. Si
bien la salud es un derecho garantizado por el Estado, es una
necesidad lograr la participación comunitaria en la solución de los
problemas, pues solo con la incorporación del pueblo a la acciones
de forma activa se podrá mejorar el cuadro de salud como se
requiere.
Ejemplo de lo anterior es la Lucha Antivectorial, donde no se ha
logrado la verdadera percepción de riesgo entre la población, la que
ve el combate al Aedes aegypti como algo casi ajeno. La "campaña" no
es estable en sus resultados en algunos territorios, por lo que debe
continuar insistiéndose en el trabajo por sectores fijos y en elevar
el control de la actividad, la que continúa movilizando gran
cantidad de recursos del país cada año. Deben implementarse con
mayor frecuencia y rigor los instrumentos legales existentes, y
otros, que permitan enfrentar con mayor fuerza la lucha
antivectorial.
A pesar de ser un principio bien claro de las transformaciones
dentro del sector, el impacto de la reorganización no es evaluado en
cada área de salud de forma sistemática y la regionalización
asistida aún no es entendida por todos los profesionales que no
siempre guían a la población para la realización de los estudios que
le son indicados.
Debe existir mayor control sobre los medicamentos y evitar las
recetas de complacencia, lo que facilita acaparamiento y ventas
ilícitas. El Programa de Medicina Natural y Tradicional debe
consolidar sus resultados, verse, siempre que sea posible, como la
primera elección de tratamiento, así como generalizar más su
utilización. Deben resolverse los aspectos que afectan la producción
de estos medicamentos y lograr que su presentación sea más
atractiva.
Existen insatisfacciones con servicios específicos, algunos en
casi todo el país, como es el caso de las demoras en ópticas, en la
elaboración de prótesis estomatológicas y el calzado ortopédico, así
como el suministro de oxígeno para pacientes en sus domicilios. La
lista de espera quirúrgica, si bien ha sido notablemente reducida en
muchos lugares, no podemos decir hoy que sea un problema resuelto.
Por otra parte, a pesar de casi duplicarse el coeficiente de
disponibilidad técnica por las transformaciones, el sistema de
transportación sanitaria aún genera insatisfacciones por demoras,
roturas o no prestación del servicio.
Se trabaja con intensidad en los programas de mantenimiento y la
culminación con calidad de las inversiones, así como en las acciones
de recuperación y reparación de equipos y medios. Ello debe
mantenerse como se viene desarrollando en los últimos tiempos,
mostrando el Sector lo que se puede lograr con mínimos recursos y
mayor organización y sistematicidad. No obstante lo anterior, debe
elevarse el control de los procesos inversionistas y exigirse por
los parámetros de calidad técnicos constructivos.
El proceso de reordenamiento laboral emprendido ha sido correcto,
así como la reducción de las estructuras de dirección, lo que unido
a otras medidas ha significado que no solo se detuviera el
crecimiento anual sino que se lograra una disminución de unos dos
mil millones del presupuesto dedicado a la Salud. A pesar de ello,
debe elevarse el Control Interno, lograr que los planes de
prevención se conviertan en verdaderas herramientas de dirección,
buscando una mayor participación de los trabajadores, para entre
todos evitar el desvío de recursos y la ocurrencia de hechos
delictivos.
Finalmente, aunque es necesario continuar trabajando con más
sistematicidad en un grupo de aspectos para lograr la excelencia en
el servicio que nuestro pueblo merece y puede ofrecer el Sistema,
tal y como se lo propone el organismo, la Comisión de Salud y
Deporte considera que las transformaciones necesarias en el Sistema
Nacional de Salud y la implementación de los Lineamientos aprobados
en el Congreso del Partido, se vienen desarrollando de manera
satisfactoria, con agilidad e inteligencia. Por ello, desea
aprovechar este contexto para hacer un reconocimiento a todos los
trabajadores de la salud por el gran esfuerzo que realizan desde
cada puesto o misión que emprenden cada día y exhortarlos a hacer
realidad estos propósitos.
Recomendaciones:
Hacer efectivos los principios establecidos en el diseño de las
transformaciones necesarias y el cumplimiento de los Lineamientos de
la política económica y social aprobados por nuestro Congreso del
Partido, resaltando entre ellos:
1. Continuar la formación y fortalecimiento de valores
políticos ideológicos en el personal de la salud y sus principios
éticos, lo que junto a la calidad de la atención, propicie la
satisfacción de la población, como objetivos fundamentales de la
actuación.
2. Elevar la promoción y educación para la salud, propiciando
una mayor participación de la población y la intersectorialidad en
el enfrentamiento a los problemas de salud, buscando identificar una
mayor percepción del riesgo individual y colectivo.
3. Hacer realidad y efectivo en todo su alcance el método
clínico-epidemiológico, la dispensarización y la regionalización
asistida.
4. Continuar el seguimiento a la baja natalidad y fecundidad,
y la infertilidad existente, lo que unido al envejecimiento
progresivo de la población, afectan la pirámide poblacional óptima.
5. Trabajar en aras de evitar las listas de espera y las
demoras innecesarias en los servicios, ofreciéndolos con calidad.
6. Elevar el control interno, y que el plan de prevención de
riesgos sea utilizado como herramienta de trabajo de dirección para
contrarrestar las manifestaciones negativas ocurridas dentro del
Sector.
La Habana, julio 23 de 2012
Año 54 de la Revolución