Foto: AFP
Las
fuerzas de seguridad en el estado de Assam, en el noreste de India,
tienen la orden de disparar debido a las dificultades que están
enfrentando para imponer un estricto toque de queda en la región.
La medida se produjo tras varios días de enfrentamientos entre
miembros del grupo étnico bodo y comunidades musulmanas.
La violencia se desató tras la muerte, el viernes, de cuatro
hombres bodos.
Más de 20 personas han muerto y varias poblaciones han sido
atacadas con fuego por grupos armados.
Decenas de miles de pobladores han abandonado sus hogares en
busca de refugio en campamentos gubernamentales.