Al
menos 107 personas murieron y 268 resultaron heridas en una oleada
de atentados perpetrados en distintas ciudades de Iraq,
principalmente contra objetivos chiítas, según el último balance
oficial difundido por la Policía, el Ejército y varios hospitales
iraquíes.
Los atentados han sido perpetrados en barrios chiítas de Bagdad
como Ciudad Sadr, o las localidad de Taji y Kirkuk (norte). Hasta el
momento ningún grupo ha reivindicado la autoría, pero las fuerzas de
seguridad iraquíes apuntan a la filial de Al Qaeda en Iraq,
conformada principalmente por suníes
Un grupo de hombres armados con fusiles y granadas han matado a
16 militares en un ataque contra unas instalaciones del Ejército
cerca de la localidad de Dhuluiya, a unos 70 kilómetros al norte de
Bagdad, según fuentes policiales y militares.
El rebrote de la violencia en Irak coincide con la crisis abierta
en Siria por los enfrentamientos entre los grupos armados de la
oposición y las fuerzas afines al régimen del presidente Bashar al
Assad. "Con lo que está ocurriendo en Sira, estos atentados deben
tomarse muy en serio como una posible amenaza a nuestro país. Al
Qaeda está intentando que Irak caiga en una guerra chií-suní.
Quieren que vaya tan mal como en Siria", ha afirmado la fuente
iraquí.
En los dos últimos días ha habido más de un centenar de muertos
en distintos atentados en varios puntos de Irak, después de dos
semanas de tregua previas al mes santo musulmán del Ramadán.
Julio va camino de superar las cifras de junio, el mes más
mortífero en Iraq desde la retirada de las fuerzas internacionales
invasoras, lideradas por Estados Unidos. En total, en junio murieron
237 personas y 603 resultaron heridas en incidentes violentos.