Con la mira puesta en triunfos venideros regresó este lunes la
escuadra nacional de Cuba, ganadora del primer lugar en la
tradicional Semana Beisbolera de Haarlem, que concluyó el domingo
último en Holanda.
Tras su arribo al Aeropuerto Internacional José Martí, el
antesalista de la escuadra antillana Yuliesky Gourriel destacó la
satisfacción por el triunfo en tierras holandesas, así como también
por haber logrado la condición de jugador más valioso del certamen.
Gourriel bateó para un average de 318, porcentaje de embasado de
500, empujó siete carreras y anotó otras cinco para erigirse en uno
de los pilares del éxito cubano en Haarlem, y callar de paso
cuestionamientos existentes en parte de la afición sobre su limitado
aporte ofensivo en anteriores eventos internacionales.
Precisó que cuando se asume el entrenamiento con tenacidad y
deseos se alcanzan dividendos positivos, pero el equipo debe
continuar la preparación para limar dificultades rumbo a certámenes
más exigentes como el III Clásico Mundial, en marzo de 2013.
El veterano Frederich Cepeda -otro de los sobresalientes con
siete remolques, dos jonrones, dos dobles y "slugging" de 625-
también refirió alegría por lograr el principal objetivo de la
selección cubana: conquistar el máximo galardón en el torneo
holandés.
Para el III Clásico Mundial de Béisbol, en el 2013, es importante
prepararnos con más tiempo, y sobre todo potenciar los topes
internacionales para enfrentarnos a lanzadores de oficio y recursos
diferentes a los que vemos diariamente en la Serie Nacional, señaló.
El lanzador Norberto González tuvo palabras de elogio para esta
nueva versión del equipo Cuba -con el manager Víctor Mesa al
frente-, selección que tiene potencial para desempeñar un buen papel
en la magna cita del béisbol a escala global.
Con disciplina y rigurosidad en los entrenamientos se puede
ganar, como demostramos en Haarlem, significó el pitcher,
responsable de la victoria en la final ante el cuadro de Puerto Rico
con formidable relevo de cinco entradas en las que apenas permitió
un indiscutible.
El veterano zurdo se confirmó además como uno de los principales
relevistas de la escuadra nacional, pues en 10 innings y dos tercios
de labor en el certamen, los rivales le conectaron para un magro
average de 143 y retiró a 11 por la vía del ponche, con solo dos
boletos.
La participación de Cuba en la Semana Beisbolera de Haarlem
constituyó un paso importante en la preparación rumbo al III Clásico
Mundial, y el primer lugar significó sin dudas un espaldarazo a la
gestión del mentor Víctor Mesa al frente de la nave antillana.