Es por ello que en lo que resta del año, esta entidad de la
Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM) sitúe entre sus
prioridades la producción de álbumes dedicados a la legendaria
orquesta Chepín Chovén y a la banda Los Karachi.
Entre la cuarta y la sexta décadas del siglo pasado, la primera
de esas agrupaciones marcó un hito en la tradición danzonera y ese
legado es el que tratan de preservar los actuales integrantes de la
orquesta, empeñados en reconstruir el estilo definido por sus
fundadores, el violinista Electo Rossell y el pianista Bernardo
Chovén.
Ambos transitaron de la charanga típica a la incorporación de
elementos de las bandas de jazz en los danzones, que se hicieron
famosos en sus interpretaciones, como los casos de Bodas de oro,
La Reina Isabel, Diamante negro, Violín encantado
y Canta el contrabajo, aunque también brillaron en otros
géneros criollos. Prueba al canto, El platanal de Bartolo,
con la voz de Ibrahim Ferrer.
Por su parte, Los Karachi tuvieron su momento de mayor gloria
hacia finales de los años setenta de la pasada centuria con un
repertorio sonero que alternaban con el gusto por el merengue
dominicano y las influencias de otros ritmos de la cuenca caribeña.
Muchos jóvenes santiagueros de la época, imantados por la
constancia rítmica del conjunto y el sonido de su línea frontal de
trombones, se iniciaron en el baile con Los Karachi, en la cresta de
la ola junto a la revelación de entonces, el Son 14 de Adalberto
Álvarez y todavía hoy continúa generando un apreciable poder de
convocatoria.
En su repertorio sobresalen Quisiera volver a nacer en
Santiago de Cuba, de Pablo Moya; A pesar de la distancia;
de Bárbaro Pérez Aponte; Si al regreso, de Leonardo Mariol
Casamayor; y Cuarenta grados de temperatura, de Dagoberto
Planos Despaigne.
El trabajo con la música patrimonial de los Estudios Siboney no
se ha limitado al catálogo de la EGREM, sino también han logrado
valiosas colaboraciones con Bis Music, sello que ganó uno de los
Premios Especiales Cubadisco 2012 con la producción La Caridad
del Cobre, Virgen de la esperanza, que implicó, según apuntó
Gonzalo González, promotor de los Estudios, "un esfuerzo
extraordinario por rastrear y registrar esa presencia mítica de la
cultura popular en el repertorio musical del siglo XX".
Ese resultado animó al productor José Manuel García a emprender
un nuevo proyecto, también de carácter patrimonial, que se
concretará en los próximos meses: la música y las imágenes
emblemáticas del Carnaval santiaguero.