Sobre
las transformaciones aprobadas para buscar modelos de gestión
eficientes en la comercialización de productos agropecuarios, y los
resultados del Programa Nacional de la Agricultura Urbana y
Suburbana, conocieron la víspera los diputados en la Comisión
Agroalimentaria.
Frank Castañeda Santalla, director nacional de la Empresa de
Acopio y miembro del Grupo Temporal de Trabajo para la
comercialización de agroproductos —perteneciente este último a la
Comisión de Implementación de los Lineamientos— informó a los
parlamentarios que la nueva estrategia persigue, entre otros
aspectos, organizar el funcionamiento de la red de mercados, así
como liberar las ventas de dichos genéricos a la base productiva
después de que cumplan sus compromisos, siempre bajo el principio de
la planificación y no del libre mercado.
Para ello, como enfatizó el diputado Leonardo Martínez,
presidente de la Comisión Agroalimentaria, urge ante todo
incrementar la producción y poner en "letra viva" el contrato,
máximos responsables del desabastecimiento agropecuario en los
mercados estatales, aun cuando las trabas comerciales y la poca
gestión de numerosas unidades también inciden en este sentido.
Eliminar la cadena de intermediarios, como aboga la nueva
Política de Comercialización, es otro de los aspectos prioritarios,
manifestó el diputado Sergio Rodríguez —director del Instituto de
Investigaciones en Viandas Tropicales—, pues esas figuras, más que
simples mediadores, devienen especuladores que acaparan las
producciones para expenderlas posteriormente a elevados precios.
En la agenda de ayer también se abundó en los logros y retos de
la Agricultura Urbana y Suburbana, un programa que ha trascendido en
el empeño de potenciar la producción de hortalizas y condimentos
frescos a escala local, incentivando el uso de tecnologías
agroecológicas, la tracción animal y las fuentes de energía
renovable, según explicó su subdirector Nelson Companioni.