El
examen de la atención a los planteamientos de los electores como una
de las prioridades del trabajo de los delegados, a partir de las
experiencias de tres provincias, cerró ayer las labores de la
Comisión de Órganos Locales del Poder Popular.
En exhaustivo análisis crítico y autocrítico, realizado por Luis
Fernando Ynchausti, Lillian González y Francisca Maireles Pernia,
presidentes, respectivamente, de las Asambleas Provinciales en
Camagüey, Las Tunas y Cienfuegos, ante los diputados de esta
Comisión, fueron abordadas las principales insuficiencias que
presenta esta actividad y las normativas y medidas adoptadas en los
últimos años en esos territorios para disminuirlas al mínimo
posible.
Reflejo de la realidad que afrontan cotidianamente en su labor y
causa fundamental de las insatisfacciones de la población ante la no
solución e irrespuestas a los problemas que plantea, tanto en los
procesos de rendición de cuentas como en los despachos de aquellos
que eligieron para representarla, los tres presidentes coincidieron
en que, independientemente de las deficiencias de algunos delegados
en su gestión, de las condiciones económicas que han impedido
resolver un número de ellos y de los discretos avances
experimentados en los últimos tiempos por las acciones emprendidas,
sigue presente la falta de control y exigencia de las direcciones
administrativas responsabilizadas con la atención a las quejas y
opiniones de los electores.