El Departamento de Seguridad Nacional norteamericano (DHS) planea
vigilar el Mar Caribe y el Golfo de México utilizando aviones no
tripulados, para combatir el contrabando de drogas que tiene como
destino final los Estados Unidos, dio a conocer Prensa Latina.
Después de 18 meses de pruebas, el DHS aplicará el controversial
programa de aviones no tripulados conocidos como drones, empleados
en otras zonas geográficas como instrumentos de inteligencia y
espionaje, al amparo de la lucha contra el terrorismo y la
inmigración ilegal.
La puesta en operaciones de los drones en esta área, se hará bajo
el pretexto de combatir a los traficantes de drogas que operan en el
Mar Caribe.
Según la cadena Fox News, el Servicio de Aduanas y Protección
Fronteriza de Estados Unidos, le pidió al gobierno federal la suma
de cinco millones 800 mil dólares para efectuar las nuevas
operaciones de los drones.
La decisión de utilizar aviones no tripulados surgió después que
Janet Napolitano, secretaria de Seguridad Nacional de Estados
Unidos, se reuniera con altos funcionarios de los gobiernos de
República Dominicana y Puerto Rico, quienes manifestaron su
inquietud por el incremento del tráfico de drogas en las aguas del
Caribe.
Los aviones no tripulados se utilizan actualmente en misiones de
espionaje, fundamentalmente en las zonas de conflicto del Medio
Oriente y Asia.
Según informes emitidos por el Pentágono, se calcula que existan
actualmente alrededor de siete mil 500 de estas aeronaves no
tripuladas, utilizadas fundamentalmente en las zonas de combate en
Afganistán, Irak y en zonas de Pakistán.
También se han producido incursiones secretas sobre territorio de
Irán, y de otros países del área en conflicto.