La Unión Europea (UE) acordó hoy nuevas medidas contra Siria,
incluida la revisión de barcos y aviones, como parte de una política
de occidente para obligar al presidente Bashar al-Assad a abandonar
el poder.
El paquete de sanciones contempla congelar los activos y prohibir
los viajes al territorio comunitario a otras tres entidades y 26
personas del país árabe.
Con esta decisión aumentan a 52 empresas y 154 funcionarios o
representantes sirios afectados por las represalias de la UE.
Adicionalmente, el bloque de los 27 acordó incrementar la
vigilancia de embarcaciones, con el pretexto de detectar supuestas
violaciones del embargo de armas contra Siria.
Las nuevas medidas "permitirán examinar qué carga llevan los
barcos y aviones", dijo la jefa de la diplomacia europea, Catherine
Ashton, y añadió que la UE estudiará otras presiones contra Damasco.
Estas disposiciones son de obligatorio cumplimiento y comenzarán
a aplicarse cuando sean publicadas en el diario oficial de la UE,
posiblemente el martes.
Se trata de la décimo séptima ocasión que el bloque comunitario
aprueba sanciones contra el país levantino, en las que se incluye,
además, un embargo petrolero.
La semana pasada países europeos y Estados Unidos intentaron
promover en el Consejo de Seguridad de la ONU una resolución contra
Siria, que fue vetada por Rusia y China.
"Simplemente no podemos aceptar un documento bajo el capítulo VII
(de la carta de la ONU), ya que abriría la puerta a sanciones de
presión y a una intervención militar extranjera sobre los asuntos
internos de Siria", dijo en aquella ocasión el presentante
permanente de Rusia ante la ONU, Vitaly Churkin.