El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, visitó este
domingo a las víctimas del tiroteo de un cine en Colorado, que causó
12 muertes, y ofreció apoyo a las familias, aunque evitó cuestionar
las leyes que permitieron al tirador adquirir todo un arsenal.
"He tenido la oportunidad de dar algunos abrazos, de derramar
lágrimas y también de compartir risas", indicó el presidente, quien
recordó que "incluso en los días más oscuros la vida continúa" y el
país piensa en ellos.
A la caída de la noche, cientos de vecinos de Aurora se reunieron
cerca de ayuntamiento para homenajear a las víctimas con cantos de
gospel y altares improvisados a la memoria de los fallecidos.
El hospital que ha visitado Obama recibió momentos después de la
masacre 23 heridos, uno de los cuales falleció por las heridas,
mientras que doce han sido dados de alta y diez permanecen
ingresados, siete de ellos en estado crítico.
"Proteger la Segunda Enmienda"
Obama dijo que en los próximos días y meses buscarán "arreglo
para que esta violencia sin sentido no vuelva a ocurrir", pero evitó
polemizar sobre las leyes de armas que permitieron que el presunto
pistolero, James Holmes, de 24 años, adquiriera un equipo propio de
un miembro de las fuerzas especiales.
Momentos antes de llegar a Aurora, el portavoz de la Casa Blanca,
Jay Carney, aseguró que "el presidente "considera que necesitamos
tomar medidas para proteger los derecho de la Segunda Enmienda, al
tiempo que no permitimos que armas lleguen a las manos equivocadas".
La Segunda Enmienda de la Constitución consagra el derecho de los
estadounidenses a la tenencia de armas y el Tribunal Supremo siempre
ha fallado en su favor frente a los intentos de algunos estados y
ciudades por limitarlo.
Obama ha mantenido un notable silencio sobre la posesión de armas
durante su mandato, mientras que su rival republicano en las
elecciones, Mitt Romney, ha abogado por proteger el derecho a llevar
armas ante la poderosa e influyente Asociación Nacional del Rifle.
(Tomado de 20minutos.es)