El Gobierno japonés y la compañía energética Tepco ignoraron los
peligros que supone la energía nuclear y que provocaron el trágico
accidente de Fukushima en marzo de 2011, según ha concluido el
informe final del Gobierno sobre el desastre.
"El principal problema derivó del hecho de que las empresas de
energía, incluyendo Tepco, y el Gobierno no percibieron la gravedad
del peligro, porque creyeron en el mito de la seguridad nuclear, en
cuyo nombre un grave accidente puede ocurrir en nuestro país",
explicaron los miembros de la comisión de investigación nombrada por
el Ejecutivo nipón.
Los autores, entre los que hay ingenieros, investigadores y
juristas, han remitido un informe de 450 páginas tras entrevistar a
722 personas implicadas antes, durante o después del acidente, entre
los que figura el primer ministro en el momento de la catástrofe,
Naoto Kan.
Tras un informe anterior pedido por el Parlamento, el texto de
este lunes utiliza términos muy graves contra la empresa Tepco y
contra los órganos reguladores públicos.
Culpó a Tepco de "una gestión deficitaria de la crisis, una
estructura organizativa inadecuada durante las situaciones de
emergencia y una insuficiente capacidad del personal en caso de
accidente grave".
Dieciséis meses después del comienzo de la catástrofe, las
emisiones radiactivas son mucho más bajas que a mediados de marzo de
2011 y los sistemas de refrigeración con circuito cerrado podrían
ser sustituidos en los reactores.
Pero el peligro no se puede descartar por completo, las
instalaciones quedan frágiles después de las explosiones que
afectaron a los edificios. Además, terremotos frecuentes seguirán
sacudiendo la zona de Fukushima.
Tepco obstaculizó la resolución del accidente
El informe también acusa a Tepco de obstaculizar la
identificación de "las causas del accidente", lo que impide a la
industria nuclear japonesa sacar las conclusiones apropiadas.
TEPCO sigue afirmando que el poder de la magnitud del terremoto y
el tsunami en el noreste habría superado todas las expectativas y
por lo tanto no habría sido previsto.
El informe también critica la intervención directa del ex primer
ministro, Naoto Kan, en la gestión operativa del accidente: "Su
intervención directa ha hecho más daño que bien, ya que habría
podido confundir la situación, impedir tomar decisiones importantes
y dar lugar a juicios erróneos".
Otro informe oficial, encargado por el Parlamento y publicado el
5 de julio, ya había criticado la actitud de las autoridades,
afirmando que era "un desastre creado por el hombre" y no sólo
causado por el terremoto y el tsunami.
Las autoridades y Tepco no sólo no tomaron medidas suficientes
para evitar el accidente, pero además su gestión de la catástrofe
dejó mucho que desear, afirma este informe del Gobierno.