Luis
Walker, sargento de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos, recibió
una condena a 20 años de cárcel por violación y asalto sexual contra
varias reclutas de la base de Lackland, en San Antonio, Texas.
La fiscalía militar calificó a Walker de depredador sexual
después que se comprobó que mantuvo relaciones ilícitas con diez
mujeres, en su mayoría reclutas en formación básica en la base aérea
de Lackland.
El sargento fue declarado culpable de 28 cargos por una corte
militar, entre los que destacaron la agresión sexual agravada,
violación y obstrucción a la justicia.
Este es el caso más grave de abusos sexuales en las Fuerzas
Armadas norteamericanas desde que en 1996 medio centenar de mujeres
denunciaran a los instructores de la base del Ejército en Aberdeen,
en Maryland.
Durante las cinco jornadas del juicio, testificaron las víctimas
de las agresiones, y hasta el momento se ha identificado 31 mujeres
militares que fueron objeto de abusos perpetrados por 12 oficiales.
El general Edward Rice, comandante de la base aérea de Lackland,
reconoció que se investigan las acusaciones contra sus oficiales y
declaró a los medios de prensa que "no estamos dejando piedra sobre
piedra".
Durante el juicio no se presentaron evidencias físicas y los
fiscales se apoyaron en el testimonio de las víctimas.
El sargento Walker tendrá derecho a una revisión de libertad
condicional después de completar un tercio de la condena.