OSLO,
22 de julio.— Con diversos actos en toda la nación, Noruega recordó
este domingo a los muertos y heridos de la matanza perpetrada por el
ultraderechista Anders Behring Breivik, informa Euronews.
Hace un año, Breivik mató a 77 personas en un doble atentado en
Oslo y en la isla de Utoya. En la catedral de esta capital tuvo
lugar una misa, y en Utoya el acto central de la jornada con la
participación de cientos de miembros de las juventudes laboristas,
principal blanco del ataque.
El premier noruego, Jens Stoltenberg, señaló que ha sido un año
duro y que no ha pasado un día sin que la tragedia haya ocupado la
discusión pública, también sobre los fallos en seguridad, un debate
"necesario e importante para aprender y para evitar que ocurra de
nuevo", agrega EFE.
El juicio contra Breivik continúa sin veredicto. Está previsto
que para el próximo 24 de agosto se emita una decisión: atención
psiquiátrica indefinida —si se atiende la petición de la Fiscalía de
declaración de desequilibrio mental— o pena de cárcel de 21 años
prorrogable indefinidamente, si se le declara mentalmente sano, tal
como él mismo defiende, según Reuters.