ROMA,
22 de julio.— Los precios de los alimentos consiguieron calmarse
después del alza del 2011, pero una mala cosecha de algunos cultivos
y el posible aumento de la demanda global hacen temer un nuevo
boom inflacionista, dijo hoy la Organización de Naciones Unidas
para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El organismo precisó que de ocurrir otro incremento de los costos
de los alimentos será el tercero en apenas cinco años, luego de que
ese índice acumula tres meses de caídas.
Precisó que junio marcó el nivel más bajo en dos años, después de
un 2011 con fuertes alzas, pero algunos movimientos en los mercados
internacionales apuntan a un cambio de tendencia, por lo que los
expertos alertan ya de una nueva crisis alimentaria.
Los precios del maíz y la soja se colocaron esta semana en
máximos históricos, y el del trigo se disparó en torno a un 50 % en
poco más de un mes.
El fuerte incremento de los precios estará dado por la merma en
las cosechas de este año, dada la fuerte sequía en Estados Unidos,
la peor en más de medio siglo.
Además, otros fenómenos meteorológicos pueden azuzar las alzas:
el mal tiempo en Rusia, Ucrania y Kazajastán pronostican un descenso
de sus cosechas y la producción el próximo año, mientras escasas
lluvias hacen temer una menor cosecha de arroz y lentejas en Asia,
Latinoamérica y África.
La crisis alimentaria del 2007 y 2008 elevó el número de los que
pasan hambre en el mundo a 100 millones de personas, por lo que los
peligros de que ese contingente aumente vuelven a estar presentes.