"Un
saludo tengan todos". Así nos convocaba a disfrutar de los Juegos de
la Serie Nacional de Béisbol, a la cual le imprimió un sello
distintivo con su voz, como reflejo de una infinita pasión por el
deporte y por la Revolución, a la que le entregó todo su corazón, el
mismo que nos hizo vibrar a todos en muchas ocasiones. No pocos se
estremecen con aquella legendaria descripción de la carrera de
Alberto Juantorena aquel 25 de julio de 1976, cuando el elegante de
las pistas se coronó campeón olímpico en la ciudad de Montreal.
Héctor Gregorio Rodríguez Alamaral falleció ayer en horas de la
tarde a la edad de 66 años, víctima de un cáncer que nos hace
despedirnos de su voz, de sus conocimientos y los oportunos análisis
del mundo deportivo nacional e internacional que nos entregó con
probada fidelidad a los principios profesionales y revolucionarios.
Pero el diputado a la Asamblea Nacional desde 1993, en la cual
ocupó el cargo de Vicepresidente de su comisión de Salud y Deporte;
trabajador incansable del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT),
miembro de la Asociación de Jóvenes Rebeldes, el dirigente cederista
en el municipio de Playa, no se despide porque los ejemplos de
profesionalidad, consagración al trabajo y lealtad a la Revolución,
al Partido, a Fidel y a Raúl, se quedan para seguirlos y vivirlos en
cada jornada laboral, en cada triunfo del movimiento deportivo
cubano, en cada juego de pelota o Noticiero Nacional Deportivo.
Su sepelio partirá a las 9 y 40 a.m. desde la funeraria de
Calzada y K.
A sus familiares, amigos, compañeros de trabajo, llegue el más
sentido pésame, también en nombre de toda la afición deportiva del
país, que es igual a decir pueblo, de la cual supo ganarse su
admiración y cariño.