Con
la edición crítica de La peña Blanca, historiadores cubanos
recordarán al célebre escritor Cirilo Villaverde, precursor de la
novelística insular, en el bicentenario de su natalicio.
El volumen deberá estar listo antes del 28 de octubre de 2012,
cuando se celebrarán los 200 años del nacimiento del narrador,
oriundo de la provincia de Pinar del Río, declaró a Prensa Latina
Pedro Luis Hernández, uno de los autores del texto.
Comentó que el libro, además de un análisis de la obra La peña
blanca, redactada hace casi dos siglos por Villaverde, contiene
referencias a pasajes muy poco conocidos de su vida, como la labor a
favor de la independencia de Cuba, su captura en 1848 por las
autoridades españolas y la posterior etapa de exilio en Estados
Unidos.
Según Hernández, una exhaustiva revisión de la correspondencia de
Cirilo con otros intelectuales permitió concluir que sus narraciones
no fueron escritas festinadamente, sino que dentro de ellas existen
códigos o ardides ideados para atacar la esclavitud y el racismo
imperante en aquella época.
La peña blanca (1837) figura entre las novelas iniciales del
también periodista y maestro, creador de Cecilia Valdés, una de las
obras más representativas del género en la isla, llevada el cine en
1982 por el realizador y director Humberto Solás.
Esa historia costumbrista es considerada un monumento de las
letras cubanas por reflejar con mirada sabia un importante período
de la vida habanera y el complejo panorama de la sociedad
esclavista.
Fruto de las pesquisas tras la ruta de Villaverde, es la edición
crítica de Excursión a Vueltabajo, que vio la luz recientemente, y
en la que trabajaron también los investigadores pinareños Jorge
Fredy Ramírez y Pedro Luis Hernández.
A partir de un minucioso examen de cada capítulo, lograron
enriquecer el texto original con notas y comentarios que facilitan
su comprensión, mapas, imágenes y aclaraciones sobre términos y
topónimos en desuso.
Sus páginas convidan a redescubrir cada paraje ligado a la
cordillera de Guaniguanico, a encontrar entre la espesura siluetas
de haciendas cafetaleras galas mencionadas por el literato,
cavernas, riachuelos y curiosas plantas que vio a su paso por montes
y desfiladeros.
Sin dudas, un desafío que entusiasma hoy a intrépidos caminantes
y a apasionados cronistas, sentenció Hernández.
Como parte del programa por el bicentenario será publicada,
además, una biografía de Villaverde, la cual ampliará la realizada
por el renombrado historiador Emeterio Santovenia (1889-1968).