Una
caravana de autobuses traídos a Cuba en ocasiones anteriores por la
organización interreligiosa estadounidense Pastores por la Paz
inició un homenaje al líder fundador de la organización, Lucius
Walker, fallecido en septiembre de 2010.
De esa manera el grupo de 45 integrantes que llegó anoche a La
Habana dio comienzo al programa de actividades, hasta el día 31,
como parte de la edición 23 de la entrega de donativos en el país
caribeño, una iniciativa que desarrollan desde 1992.
Los 14 autobuses salieron del Teatro Nacional de Cuba, cerca del
monumento al Héroe Nacional cubano José Martí en la Plaza de la
Revolución, con ciudadanos de Estados Unidos, México y Canadá que
transportaron una carga de 100 toneladas de ayuda humanitaria.
Bajo el coro de ¡Lucius vive, la lucha sigue!, y portando
banderas cubanas, los caravanistas se dirigieron hacia la Tribuna
Antiimperialista José Martí, frente a la sección de intereses
norteamericana en Cuba.
La formación de ómnibus recorrió más de tres kilómetros de
arterias principales de la ciudad para llegar a la Tribuna, donde
colocaron una ofrenda de flores amarillas en una tarja con el nombre
de Lucius Walker (1930-2010).
Varios de los visitantes portaban una franela en azul en la que
se lee en inglés "1992-2012 20 years breaking the blockade" (20 años
rompiendo el bloqueo), en alusión a la política hostil que la Casa
Blanca mantiene contra este país desde hace más de medio siglo.
Con la imagen de un bus amarillo, la indumentaria recuerda la
ocupación solidaria de esos medios cuando el gobierno estadounidense
trató de retenerlos en 1993 y 1996 para que Pastores por la Paz no
pudieran traerlos a Cuba.
En esta ocasión, el grupo cargó consigo las 100 toneladas de
ayuda destinadas a sectores como la salud y la educación, dos de los
más golpeados por la política de Washington contra Cuba.
Mediante la iniciativa han llegado al país caribeño decenas de
toneladas de alimentos, equipos, medicamentos y vehículos, pero en
opinión de cubanos y extranjeros que participan lo más importante ha
sido la solidaridad.
Durante su estancia en Cuba, los activistas recibirán varios
talleres sobre temas como la actualización del modelo económico y la
importancia del desarrollo sostenible, de acuerdo con la agenda
circulada a los medios de prensa.
También recorrerán centros de interés histórico y cultural,
además de visitar las provincias de Matanzas, en el occidente, y las
centrales Villa Clara y Sancti Spíritus.
También se reunirán con familiares de cinco antiterroristas
cubanos arrestados en Estados Unidos en 1998, desde donde prevenían
sobre las acciones contra Cuba de grupos violentos radicados en el
sur de la Florida.