Unos 11 mil canteros perjudicados, la mayoría de los semilleros
destruidos, siembras sepultadas bajo el lodo y el sustrato casi
desaparecido, fue la fotografía que dejó aquí el diluvio de cuatro
días de lluvia ininterrumpida, un panorama que debieron borrar en
tiempo récord los más de 30 mil asociados al movimiento de la
agricultura en los ocho municipios espirituanos.
Pese a la complejidad del asunto y a pesar de que actualmente se
transita por el cambio de época —cuando se reduce la diversidad de
los cultivos por las características del clima—, en Sancti Spíritus
ha existido relativa presencia de vegetales para el consumo de la
población, lo cual resulta todavía más meritorio si se considera que
las 32 hectáreas especiales que garantizan el surtido para el verano
también se afectaron.
Precisamente la agilidad con que respondió la provincia a la
contingencia meteorológica, la seriedad en los distintos frentes y
la unidad de todas las fuerzas del territorio en función de
solucionar un asunto para el bien común fueron destacadas por el
doctor Adolfo Rodríguez Nodal, quien lleva las riendas del
movimiento de la agricultura urbana a nivel nacional.
En la más reciente visita se entregó la distinción de Triple
Corona al vinicultor Noel Morales, de Cabaiguán, municipio que a su
vez fue reconocido como el más destacado de Sancti Spíritus.