A
algo más de un mes de la Convención Nacional Republicana en la que
aceptará la nominación de su partido, el empresario mormón Mitt
Romney ha acelerado la búsqueda de un vicepresidente con dos
objetivos claros: que le asista en la recaudación de fondos, un
apartado en el que ya ha rebasado a Barack Obama, y evitar la imagen
de improvisación e imprevisión que proyectó su predecesor, el
senador John McCain, al elegir a la entonces gobernadora de Alaska,
Sarah Palin, a la que políticos tanto demócratas como republicanos
consideraron no preparada para el puesto.
Hay un nombre que varios comentaristas y miembros de la derecha
han ayudado a difundir en los pasados días. Es mujer, es
afroamericana y es una veterana en el Ejecutivo: la profesora
Condoleezza Rice, asesora de seguridad nacional y secretaria de
Estado [ministra de asuntos exteriores] con George W. Bush. Dos
medios con notable predicamento en la derecha, el blog The Drudge
Report y el respetable diario The Wall Street Journal, publicaron su
nombre como uno de los que había llegado más alto en la lista de
propuestas del equipo electoral de Romney.
Será habitual que en estas semanas previas a la Convención
Republicana, que comenzará en Tampa el 27 de agosto, la campaña de
Romney lance globos sonda con nombres que servirán a veces para
probar a la opinión publica y a veces simplemente para despistar.
Otros políticos están siendo considerados para ese puesto, según los
analistas políticos, entre ellos el senador cubanoamericano por
Florida Marco Rubio; el gobernador de Nueva Jersey Chris Christie;
el senador por Ohio Rob Portman, o el gobernador de Luisiana Bobby
Jindal.