A alrededor de 250.000 personas se les ha dado la orden de
abandonar sus hogares en el suroeste de Japón debido a la inminente
amenaza que representan las intensas lluvias que han provocado
inundaciones y deslizamientos de tierras.
Informes indicaron que más de 20 personas han muerto o
desaparecido después de tres días de precipitaciones torrenciales en
la isla de Kyushu.
Mientras los ríos se han desbordado, cientos de residentes buscan
protegerse en refugios.