BRASILIA,
13 de julio.— Brasil seguirá un camino diferente al de la Unión
Europea (UE) para enfrentar la crisis económica, reducirá los
impuestos y mantendrá las inversiones y los subsidios a los más
pobres, aseguró este viernes la presidenta Dilma Rousseff.
Durante la inauguración de una plataforma petrolera en el estado
de Bahía (noreste), la mandataria criticó las medidas de austeridad
de los Gobiernos europeos, como el recorte de salarios y la
elevación de impuestos, y abogó por adoptar políticas que favorezcan
a los trabajadores, según EFE.
"Brasil está en otro camino. Nuestro camino es mantener nuestras
inversiones, buscar garantizar que los bonos (subsidios), las
ventajas y los logros de ese desarrollo sean distribuidos", afirmó
Rousseff.
En ese sentido, enfatizó que la sexta economía del mundo no
recortará ningún derecho laboral, reforzará las medidas de estímulo
y evitará que la moneda brasileña (real) se aprecie con respecto al
dólar en perjuicio de la industria, el sector más golpeado por la
crisis.
"Seguiremos en esta meta: la reducción de impuestos.
Progresivamente iremos transformando la crisis en una oportunidad",
afirmó, citada por AFP.
"Además, queremos disminuir de forma sistemática los costos (de
producción en Brasil), no de la forma como lo están haciendo allá
(en Europa) que es reducir el salario, las ganancias sociales (...).
Nosotros queremos reducir nuestros costos sobre la base de la
reducción de impuestos", insistió la Presidenta.