Vivimos momentos difíciles y dramáticos en España, admitió la
vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, al
justificar las severas medidas que generan un fuerte descontento
popular, reporta EFE.
Mientras transcurría la reunión, miles de personas se reunieron
frente a las sedes del conservador Partido Popular y centros
políticos de varias ciudades del país, para manifestar su rechazo a
lo que consideraron un "atraco" a las clases populares.
"El Gobierno debería ir tras las grandes empresas que no pagan
impuestos y los banqueros que han cometido fraudes y arruinado al
país. Pero en cambio nos hace pagar a nosotros", dijo a AP Pablo
González, quien trabaja para el Gobierno de Madrid.
El diario Público informa que en esta capital los agentes de la
Unidad de Intervención Policial reprimieron una manifestación en la
céntrica calle Ferraz, dejando varios heridos y detenidos, entre
ellos una mujer de 60 años. Luego, cuando la marcha llegó hasta el
Congreso de los Diputados, después de protagonizar un breve paso por
la Puerta del Sol, la tensión volvió a recrudecerse y la policía
arremetió una vez más contra los manifestantes.
El plan suscrito por el conservador Partido Popular incluye el
aumento del IVA del 18 al 21 %, la disminución de las prestaciones
por desempleo y de los pagos extras a los funcionarios por fin de
año. También se llevará a cabo un reordenamiento de las
administraciones públicas, con una reducción adicional de 600
millones de euros en los ministerios, destaca PL.
El tajazo social es un nuevo cubo de agua fría para un país con
una tasa de desempleo por encima del 24 %, y en el que más de la
mitad de los jóvenes están desempleados.