El gobierno de Estados Unidos admitió las trabas impuestas por
sus funcionarios a una visita consular para
Gerardo Hérnandez,
uno de los
cinco antiterroristas cubanos condenados en este
país norteño.
William Ostick, portavoz del Departamento de Estado, atribuyó a
un "error administrativo" el suceso ocurrido el pasado día 7, cuando
se negó el ingreso de los diplomáticos a la prisión de Victorville
(California) bajo el argumento de que la aprobación del jefe del
centro no estaba en la recepción.
Los funcionarios cubanos disponían de autorización federal para
visitar a Gerardo, encarcelado en 1998 junto con sus compatriotas
Antonio Guerrero,
René González,
Ramón Labañino y
Fernando González,
por prevenir la ejecución en su país de acciones terroristas de
grupos violentos radicados en Florida.
René salió de la cárcel en octubre de 2011 tras cumplir una pena
de 12 años, pero debe permanecer en territorio estadounidense por
tres años más bajo libertad supervisada. Los otros cuatro luchadores
antiterroristas continúan presos en Estados Unidos.
Ostick dijo a periodistas que su despacho tomará "medidas para
rectificar la situación" y consideró desafortunado que los
diplomáticos de la nación caribeña no pudieran efectuar la
entrevista como estaba previsto.
El Ministerio cubano de Relaciones Exteriores (Minrex) consideró
ese incidente como una nueva arbitrariedad de las autoridades de
Estados Unidos dirigida a entorpecer el proceso legal de Gerardo y
privarlo de uno de los pocos derechos que tiene como prisionero.
"Llama poderosamente la atención este suceso cuando al margen de
las gestiones de la Sección de Intereses de Cuba en Washington para
obtener la autorización de esta visita, el propio Gerardo había
confirmado con las autoridades de la prisión que todo estaba en
regla", indicó la Cancillería en un comunicado.
El Minrex refirió que el 9 de julio uno de los abogados
defensores, Martin Garbus, tampoco pudo efectuar una visita legal
prevista para revisar los documentos del actual proceso de apelación
colateral, con el mismo pretexto de la ausencia del memorando de
autorización.
"Garbus pudo ver a Gerardo en condición de visitante, pero al
verse imposibilitado de realizar una entrevista de carácter legal,
no pudo ingresar a la prisión la documentación que el antiterrorista
debía leer y firmar, ni reunirse con él en condiciones apropiadas",
recalcó el texto.