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Complejo artesanal de La Palma
Proyecto de desarrollo hecho realidad
RONALD SUÁREZ RIVAS
Si hasta hace un año los planes de producción parecían un puro
formalismo predestinado a incumplirse, hoy es otra la realidad en
torno al complejo artesanal de La Palma, situado en Pinar del Río,
el primer proyecto de desarrollo local implementado en esta
provincia.
Un
moderno equipamiento permite asumir producciones de calidad, tanto
para los mercados industriales, como para la venta a organismos en
divisa.
A diferencia de lo que había estado sucediendo desde su apertura,
a inicios del 2010, los números comienzan a hablar a favor de esta
experiencia, en la que el trabajo hace meses que no se detiene por
falta de materia prima.
En la primera mitad del año, ello posibilitó que de un plan de 79
500 pesos, el monto real de los ingresos llegara a 116 300, casi 37
mil más de lo previsto.
El resultado contrasta notablemente con lo ocurrido en el 2011,
cuando, como consecuencia de las repetidas interrupciones, se
dejaron de recaudar 45 100 pesos, de ellos una buena parte (cerca
del 50 %) en divisa.
Con el
pie izquierdo
Maipú Fuentes, la económica, cuenta que el proyecto se halla
ubicado en el mismo sitio donde, hasta el 2009, existió una vieja
carpintería, perteneciente a la Empresa de Industrias Locales, y
está dotado con un moderno equipamiento que le permite asumir
producciones de una elevada factura con destino a los mercados
industriales del municipio y la venta a organismos.
"Entre ellas se incluyen juegos de muebles, butacas playeras,
taburetes, multimuebles, cómodas de cuarto, camas, mesas
torneadas...", explica.
"En total, producen cerca de una docena de surtidos con los más
variados usos, desde pallets para cargar mercancías, hasta
bates de béisbol".
Sin embargo, la falta de previsión dentro del estudio de
factibilidad para determinar las vías para el suministro de materias
primas, hizo que, durante alrededor de dos años, la producción se
viera seriamente limitada debido a la escasez de madera.
En medio de un panorama totalmente distinto, Isbel Landeiro,
administrador del complejo artesanal, asegura que por fin el
proyecto de desarrollo local puede mostrar en la práctica el valor
de este tipo de iniciativas.
"No solo por el hecho de crear empleos y generar producciones muy
demandadas en el territorio, sino por el aporte financiero que
realiza al Consejo de la Administración Municipal —al cual se
destina el 40 % de las utilidades"—, comenta Isbel.
"Hasta ahora, no ha vuelto a faltar la madera. Todos los meses, a
través de la Empresa de Industrias Locales recibimos diez metros
cúbicos, con los cuales estamos en condiciones de lograr las
producciones previstas", añade.
"Gracias a esto, hoy nuestra población puede adquirir un
importante grupo de artículos que anteriormente no existían en el
mercado, o tenían precios demasiado altos, como las camas, las
butacas, las mesas. La prueba está en que todo lo que hacemos se
vende de inmediato".
A ello se suman los juegos de muebles, taburetes y pallets,
que son elaborados a partir de la solicitud de entidades estatales y
se comercializan en divisa, con el propósito de obtener ingresos en
ambas monedas y poder costear las materias primas que aseguren los
próximos ciclos productivos.
Premiar
la eficiencia
La consolidación del proyecto ha permitido, además, la
implementación de un nuevo sistema de pago de acuerdo a los
resultados económicos que se obtengan, mediante el cual, el salario
mensual de sus 14 trabajadores ha promediado este año 748 pesos.
"Antes, sin importar lo que hiciéramos, nunca llegábamos a 300
pesos al cierre del mes, pero ahora, hay ocasiones en las que hemos
cobrado más de mil pesos", asegura Luis Alberto Peñalver, uno de los
carpinteros.
De esa manera, demuestra su eficacia un sistema de potenciación
local que, según los lineamientos aprobados en el Sexto Congreso del
Partido, deberá seguirse perfeccionando, en busca de que los
municipios puedan intervenir de forma cada vez más activa en su
desarrollo, sin tener que esperar decisiones ni recursos "de
arriba".
No obstante, sería mucho más sano para la economía que este tipo
de proyecto rindiera sus frutos sin los costosos traspiés que tuvo
al inicio, por la no previsión oportuna de la fuente de materia
prima, unida a la poca motivación en el sector empresarial y el
exceso de burocratismo, como bien reconoció a nuestro diario un
funcionario de la esfera de desarrollo local hace casi un año atrás.
Para ello, cada día deberá crecer, hasta llegar a su justo nivel,
el respeto por efectuar procesos inversionistas cabalmente
respaldados por todos los estudios necesarios. |