El secretario ejecutivo de la Confederación Sindical Única de
Trabajadores Campesinos de Bolivia, Roberto Coraite, señaló a Radio
Patria Nueva que una forma de profundizar la democracia es el
diálogo, un mecanismo que debe ser abordado por el Gobierno y los
corregidores indígenas, auténticos representantes de sus
comunidades.
Para la máxima dirigente de la Confederación Nacional de Mujeres
Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia Bartolina Sisa, Felipa
Huanca, quienes viven legalmente en la reserva son los que deben
dialogar con el Gobierno, para resolver sus problemas.
Por su parte, Remigio Condori, ejecutivo de la Central Obrera
Regional de El Alto, también señaló en un reporte radial que es
justo entablar un proceso de diálogo con los representantes genuinos
de los habitantes del bosque amazónico para lograr la salida al
conflicto.
La ejecución de una vía interdepartamental que vincule la
amazonia boliviana con el resto del país a través del Tipnis está
sujeta a una consulta gubernamental a las 63 comunidades que habitan
en esa vasta región amazónica.
Un grupo de originarios, dirigidos por cuestionados dirigentes de
la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano,
marcharon hasta La Paz contra la consulta que decidiría la
realización o no el proyecto vial entre Villa Tunari (Cochabamba) y
San Ignacio de Moxos (Beni), a través de esa reserva natural.
Los dirigentes de la marcha decidieron la movilización a pesar de
la anulación del contrato para construir la carretera
interdepartamental, un proyecto demandado por varios sectores,
incluso varios pueblos indígenas.
La ruta acercaría servicios de salud, educación y facilitaría el
comercio de las comunidades del Tipnis, y por ello 56 de los 63
corregidores de esa zona viajaron a La Paz a reafirmar el apoyo
mayoritario en esa región a la consulta, un proceso avalado por la
constitución del país y varios acuerdos internacionales.