El clérigo, de visita en el Vaticano, aseguró que esos ataques de
musulmanes de la etnia fulani contra aldeas cristianas de esa región
se deben en realidad más a un choque entre agricultores y pastores
que a un conflicto religioso.
Kaigama, quien es el primero en observar otra raíz no religiosa a
ese conflicto entre fieles de ambas confesiones, aseguro que también
existe una dimensión étnica del contencioso.
El obispo explicó al respecto que esas contradicciones, que
vienen de atrás en el tiempo, centran todos los ataques solamente
entre los dos mencionados grupos y no involucran a otras tribus.
Kaigama no excluyó, sin embargo, la apariencia religiosa de los
enfrentamientos, al admitir que los fulani son en su mayoría
musulmanes, mientras que los Birom son básicamente cristianos.
Por esta razón -comentó- es fácil atribuir una lectura del tipo
'musulmanes atacan a cristianos' o 'cristianos atacan a musulmanes',
pero como he dicho, el problema es principalmente económico y
étnico.
Entre las más de 100 víctimas mortales de los ataques atribuidos
a musulmanes armados de la etnia fulani el fin de semana último en
el central territorio de Plateau, figuran dos parlamentarios y tres
agentes de seguridad.
Fuentes oficiales estimaron al principio en medio centenar los
fallecidos, pero después fueron descubiertos más de cincuenta
cadáveres, en su mayoría de mujeres y niños, en la Iglesia de Cristo
de Nigeria, a donde huyeron para buscar refugio del ataque.
Con unos 170 millones de habitantes distribuidos en más de 200
etnias, con serias diferencias entre sí, Nigeria es el país más
poblado de África y el sexto del mundo, así como el primer país
petrolero y la segunda economía de la región después de Suráfrica.