El presidente ruso, Vladimir Putin, arremetió hoy contra la
diplomacia de bombas y misiles, en clara alusión a la agresión
contra Libia de la Organización del Tratado del Atlántico Norte
(OTAN).
Durante una reunión en la Cancillería con todos los embajadores
rusos en el orbe, Putin consideró necesario evitar una reedición del
guión de Libia en el caso de Siria e impulsar el diálogo político en
ese estado levantino.
Para el estadista ruso, la tendencia es peligrosa, pues algunas
de las naciones occidentales intentan recuperar su habitual
influencia mediante acciones unilaterales en abierta contradicción
con el derecho internacional, apuntó.
Tal actitud se manifiesta en las llamadas operaciones
humanitarias y la exportación de la democracia de bombas y misiles,
subrayó.
Según reporte de Prensa Latina, el jefe de Estado rechazó la
intromisión foránea en los asuntos internos de las naciones y una
vez más se pronunció por un mundo multipolar y por poner en práctica
una diplomacia multivectorial.
La multiplicad de vectores en la esfera internacional y las
dificultades económicas internas reforzadas por la crisis en
naciones industrializadas debilitan el dominio del llamado Occidente
histórico, consideró.
Al dirigirse a los diplomáticos, el mandatario ruso reconoció que
la imagen de Rusia en el orbe debe mejorarse aún más, pues existen
muchos prototipos y conceptos negativos de Rusia que deben
superarse, opinó.
En ese sentido, destacó que en Occidente efectúan una diplomacia
muy sagaz para impulsar la imagen de sus respectivos países y
exhortó a poner en práctica el llamado poder suave para afianzar
nuevas posiciones de Rusia en el mundo.
Además, el presidente ruso consideró que se debe llevar más a la
labor diplomática la gestión para avanzar posiciones de esta nación
en la esfera del comercio.