De
positivo y constructivo calificó el enviado especial de la ONU y la
Liga Árabe, Kofi Annan, el diálogo sostenido la mañana de hoy con el
presidente de Siria, Bashar al-Assad.
En lo que la mayoría interpreta como un último esfuerzo por
rescatar su plan de seis puntos, con el objetivo de detener la
violencia en el país, lo cual parece cada vez más lejos de
alcanzarse, el funcionario llegó aquí la víspera.
Al mismo tiempo, en Moscú, el grupo opositor sirio Tribuna
Democrática (TD), abogó por prolongar el esfuerzo de la misión de
observadores más allá del 20 de julio cuando termina el mandato dado
por el Consejo de Seguridad.
En cuanto a las negociaciones, el ministro de Asuntos Exteriores
ruso, Serguei Lavrov, ratificó la disposición de su país de aplicar
lo pactado en la reunión de Ginebra sobre el cese de la violencia y
desarrollar un diálogo político en el cual sean los sirios quienes
decidan su propio destino.