El presidente francés, Francois Hollande, desestimó la austeridad
como vía para enfrentar la crisis de la deuda, al inaugurar hoy aquí
una conferencia social para analizar los principales desafíos del
país.
Aunque reconoció la necesidad de recortar el endeudamiento
público, cercano al 90 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB),
insistió en que no es con el rigor, sino con el crecimiento cómo se
solucionarán los problemas.
La austeridad sería una agresión, declaró Hollande al referirse a
las medidas impuestas hasta ahora en la Unión Europea y que han
provocado recortes de gastos sociales, despidos y privatizaciones.
El mandatario, quien asumió el poder el 15 de mayo, señaló que
Francia necesita aplicar reformas para hacer posible la evolución
del modelo social con el fin de alcanzar mejores garantías para su
sostenimiento futuro.
Sobre los principales retos de su gobierno mencionó enfrentar el
desempleo, que alcanza al 10 por ciento de la población
económicamente activa, reducir el déficit y recuperar la
competitividad, reportó Prensa Latina.
El retorno al alto crecimiento es una obligación si queremos
recuperar el nivel de empleo, dijo el jefe de Estado francés, quien
llamó a todas las fuerzas a movilizarse para lograr estos objetivos
en los próximos años.
Según las estimaciones publicadas hoy por el Banco de Francia, el
PIB del país se contrajo un 0,1 por ciento durante el segundo
trimestre de 2012.
La situación económica y social será debatida en la conferencia
de dos días iniciada este lunes y en la que participan unos 300
representantes del gobierno, de los sindicatos y la patronal.