Putin viajó la víspera en helicóptero a la localidad de Krimski,
una de las más afectadas por las precipitaciones y donde se han
registrado 151 víctimas mortales, informa PL.
El mandatario revisó los daños desde el aire y las imágenes
tomadas desde su helicóptero mostraban a la ciudad de 57 mil
habitantes parcialmente sumergida en agua enlodada, reporta AP.
En la zona de Kuban, en la cuenca del río Baganka, unas 30 mil
personas se mantienen sin electricidad y más de 24 mil resultaron
damnificadas.
El presidente ruso refirió que era necesario garantizar una
vivienda para cada una de las familias afectadas y aconsejó buscar
una zona más segura para situar las nuevas moradas.
Por el momento, los damnificados reciben ayuda estatal en
alimentos (tres raciones diarias) y medicamentos, mientras las
autoridades realizan pruebas en las aguas para evitar epidemias.
Además, se creó una comisión especial, integrada por 80
investigadores, para indagar si se cumplieron todos los
procedimientos al poner sobreaviso a la población y al realizar la
evacuación.