Provechoso balance en el Latino

Aliet Arzola Lima

Pitcheo certero sin apenas fisuras, cerrojo defensivo y oportuna producción ofensiva fueron las claves para la tercera victoria cubana en el Tope Bilateral de béisbol frente a Estados Unidos, que concluirá hoy en el Estadio Latinoamericano.

Foto: Ricardo López HeviaFreddy Asiel no dio tregua: de los 22 bateadores que enfrentó a 17 les abrió con strike.

Pero antes del plato final hubo buena pelota sobre la grama del Coloso del Cerro, gracias a la motivación mostrada en el cuarto pleito por la novena del patio, que esta vez no precisó remontar para llevarse el triunfo, amén de la fantástica faena monticular de Freddy Asiel Álvarez, intratable durante siete capítulos.

El derecho villaclareño enfrentó a 22 contrarios y ponchó a ocho, con apenas dos imparables en su cuenta —de Austin Cousino y Johnny Field en la sexta entrada—, merced de un dominio perfecto de la zona (59 strikes y 27 bolas), apuntalado por rectas poderosas bien ubicadas y lanzamientos rompientes con caídas pronunciadas, letales para los Peterson, Conforto, Bryant y compañía, quienes habían impresionado por sus cualidades en el plato.

"Observé los partidos anteriores y estudié sus características. Sobre esa base me preparé y pude contenerlos", afirmó Freddy Asiel, quien de seguro será uno de los puntales del pitcheo antillano en la inminente Semana Beisbolera de Harlem, Holanda.

Madero en ristre los nuestros no mostraron la dinamita de los dos juegos precedentes, pero la renta fue aceptable, de nuevo con Frederich Cepeda en plan de estrella (cuadrangular y dos remolques), sin obviar a Alexei Bell —par de anotadas fruto de pura velocidad—, Alfredo Despaigne y Alexander Guerrero, estos últimos con tres extrabases de conjunto.

No obstante, uno de los detalles destacados de la jornada lo puso, por tercera vez consecutiva, el camagüeyano William Luis, quien probó aquello de que batear como emergente es un arte. Frío del banco se burló de la presión del momento y con un swing marcó una diferencia lapidaria para la escuadra que comanda Dave Serrano.

Con el paso de los juegos, el elenco cubano parece más relajado y ha aumentado su competitividad frente a un plantel de abundante talento, con lanzadores de alta velocidad que han exigido a la artillería nacional, así como a los serpentineros, quienes han visto oponentes variados, desde muy veloces al estilo de Trea Turner, hasta otros de mucho tacto como Field y Peterson, sin olvidar a los sluggers Conforto y Bryant.

Solo resta el epílogo hoy en la noche, un partido prometedor, pues estarán frente a frente dos abridores de pura cepa: Odrisamer Despaigne y el prospecto Carlos Rodon.

 

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